¡Fotógrafo! Elimina tu Miedo a Vender, de una vez por todas.

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Vender para un fotógrafo puede llegar a ser una experiencia casi traumática, pero gran parte del problema está en la postura que el propio fotógrafo tiene ante la venta.

A lo largo del artículo veremos varios puntos que son necesarios tener en cuenta cuando hablamos sobre ventas en fotografía y que te harán abrir los ojos.

Te reto a que hagas un ejercicio de autocrítica y reflexión y después de estos consejos aprenderás a disfrutar de las ventas como algo que te ayudará a tener un negocio más próspero como fotógrafo.

VENDER ES MALO

Esta es la percepción que habitualmente puedes tener ante la venta. Y es que resulta que debido a las malas prácticas de algunos “profesionales” existe una connotación negativa cuando se habla de ventas.

Estoy seguro que te estás acordando de aquel vendedor pesado de alguna tienda que te preguntaba constantemente si te puede ayudar, sin haberlo solicitado.

O peor aún, cuando vas por la calle y alguien de repente se aproxima intentando venderte algo de manera muy agresiva.

Pues bien, esto es algo que no te gusta y que no quieres, y seguramente sea en lo que pienses que tienes que hacer a la hora de vender tus servicios a tus potenciales clientes.

Nada más lejos de la realidad, aunque esas técnicas de ventas se usen no significa que no haya otras que puedes usar y que no hagan sentirte mal por vender.

MIEDO A VENDER

Otro de los motivos por los que puede ser que tengas un rechazo a vender es que, consciente o inconscientemente, tengas miedo a vender.

Responde sinceramente a la siguiente pregunta: ¿Cómo te sientes con respecto a la venta?

Puede ser que tengas miedo al rechazo, miedo al ridículo.

Te encanta hacer fotos, te encanta que el cliente esté feliz con sus fotos, pero te aterroriza el momento de la venta.

Déjame decirte que sin venta va a ser imposible tener un cliente feliz, porque simplemente no va a existir dicho cliente, como mucho, un potencial cliente que no terminó de contratarte.

Eso además te va a generar frustración que si se va acumulando constantemente puede ser que termine con tu negocio y te haga desistir de continuar como fotógrafo.

Ya Rafa, pero ¿Qué hago si no me gusta vender? ¿Cómo hago para superar el miedo a las ventas?

Simplemente cambiando tu mentalidad y la percepción que tienes ante las mismas.

EL CAMBIO DE MENTALIDAD

Si adoptas la mentalidad correcta estoy seguro de que dejarás de ver la venta como algo negativo y la relación con respecto a tu producto, a tus clientes e incluso al dinero cambiará drásticamente.

Vender es ayudar. Así de claro y así de simple.

En el momento en el que entiendas esto, tu visión de las ventas cambiará y sólo querrás generar oportunidades de venta para ponerlo en práctica.

Si piensas que tu futuro cliente va a obtener un beneficio real después de trabajar contigo es muy probable que te sientas bien por ayudar a ese cliente.

Realmente, a los clientes les encanta comprar pero no le gusta que le vendan, y estoy seguro de que a ti te pasa exactamente lo mismo.

Comprar algo que nos va a ayudar a ser más felices, nos va a dar más bienestar o incluso nos va a ayudar a generar un poco más de ingresos es siempre una experiencia positiva.

Aprovecha este cambio de mentalidad para afrontar de una forma positiva a la venta.

10 Errores que Debes Evitar como Fotógrafo Profesional

  • Evita errores que están cometiendo el 90% de los fotógrafos
  • El error nº 3 suele ser el más común de todos
  • Dale un buen impulso a tu fotografía y ponte a la cabeza

EMPIEZA POR SER TU MEJOR CLIENTE

Vamos a hacerlo práctico. Imagina que en breve tengo que viajar a tu ciudad y necesito que me des algunas recomendaciones sobre dónde comer y te pregunto: ¿Cuál es tu restaurante favorito?

Seguramente tengas un restaurante en mente, y después te pregunto: ¿Y por qué te gusta tanto ese restaurante? Intenta anotar todas las cosas buenas que dices de ese restaurante.

Imagina que ese restaurante es tan bueno, que piensas que sería estúpido por mi parte ir a tu ciudad y no ir a ese restaurante.

Ahora te pregunto, ¿Cuánto te paga ese restaurante por recomendarselo a otras personas? Seguramente nada ¿Verdad?. Entonces, ¿por qué lo haces?

Y aquí viene la cuestión. Si haces eso con un servicio ajeno, ¿Por qué no haces lo mismo con tu propio servicio? ¿Por qué no te recomiendas como si fueras tu mejor cliente?  

Tienes que llegar al punto de creer tanto en tu producto, en tu servicio, que a la hora de hablar con un potencial cliente creas que el cliente sería estúpido si no te contratase, porque eres su mejor opción.

CREE EN TU PRODUCTO Y EN TU SERVICIO

Todo esto no sería posible con un mal producto. O mejor dicho, sería posible, pero no recomendable.

Es decir, si recomiendas un producto en el que no crees 100% corres el riesgo de que quedes mal ante la persona a la que se lo recomiendas, y no querrás pasar esa vergüenza.

Es por eso que antes de llegar a querer vender tu producto tienes que llegar a confiar en tu producto. La confianza, al igual que el miedo, los clientes la huelen, por tanto, trabaja sobre ella.

NO TE LO TOMES DE FORMA PERSONAL

La venta es algo que puede llegar afectar psicológicamente. Básicamente por lo que comentábamos al comienzo del artículo, el miedo al rechazo.

Mi recomendación en este aspecto es que si, aún haciendo todo bien, no terminas vendiendo tu servicio, no te lo tomes de manera personal.

Hay muchas razones por las que un potencial cliente termina no comprando y a veces no tiene nada que ver ni contigo ni con tu producto.

Simplemente preocúpate de hacer bien tu parte que ya verás que todo mejorará.

 

Me encantaría conocer tu punto de vista respondiendo a la siguiente pregunta en los comentarios:

¿Cuál es tu mayor reto a la hora de vender tus servicios como fotógrafo?

Problemas del Fotógrafo Generalista. Una “especialidad” en crisis.

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El fotógrafo generalista tiene a día de hoy un problema evolutivo que resulta en el aumento de competencia ilimitada, bajada de precios constante y el mantenimiento de un negocio insostenible.

Suele ser un caso muy habitual por lo que veremos cuál es el motivo que hace que dicho modelo aún exista, cómo detectarlo y qué posibles soluciones que pueden haber al mismo.

¿Quién es el Fotógrafo Generalista?

Normalmente el fotógrafo generalista es aquel que hace un poco de todo, el que no tiene un mercado definido y que por querer abarcar mucho se abre a “muchas especialidades”. (sólo el término de ser especialista en muchas áreas es contradictorio ¿no?)

Un fotógrafo generalista se detecta rápidamente. Cuando le preguntan qué hace, simplemente responde que es fotógrafo, sin más. No hay un sector o una especialidad en la que destaque (o al menos su marca personal no lo demuestra).

Una de las principales características es que sus acciones no tienen como objetivo llegar a un cliente ideal definido. Por contra su mensaje puede llegar a muchos tipos de posibles clientes para ver el catálogo de productos y servicios que ofrece.

El fotógrafo generalista es también el que piensa que cuanto mayor sea el público al que se muestre el mensaje o la promoción de los servicios más resultados obtendrá. Esto es igual que pensar que la mejor opción para matar moscas es a cañonazos.

Y algo que puede que sorprenda pero que va en contra del negocio es que nunca rechaza a ningún cliente, sea como sea, pida lo que pida.

¿De Dónde Provienen los Fotógrafos Generalistas?

Los fotógrafos generalistas normalmente proceden, o son consecuencia, de un modelo de negocio que funcionaba hace algunas décadas atrás pero que actualmente está en crisis. Antes de la entrada de la era digital en la fotografía, el acceso al material, la formación y el equipo necesario para hacer funcionar un negocio fotográfico no estaba al alcance de todos debido al alto coste.

Es por eso que en cualquier ciudad había sólo unos pocos fotógrafos que tenían su estudio y por tanto tenían su monopólio particular. Para una ciudad de 100.000 habitantes si había 10 fotógrafos, cada fotógrafo podía tener una media de entre 5.000 y 10.000 habitantes a los que poder ofertar sus servicios sin nada competencia.

Con las premisas anteriores era normal que el negocio funcionaba. El fotógrafo no tenía que promover apenas sus servicios. La gente cuando necesitaba un fotógrafo simplemente acudía al que tenía más cerca y listo.  

En el momento en el que la profesión se democratiza, el coste del equipo va bajando, el acceso a la formación es más accesible y el hecho de que se pueda ver el resultado de una imagen segundos después de tomar la foto, facilita el poder probar más sin por ello encarecer el proceso.

¿Qué Problemas Pueden Enfrentar los Fotógrafos Generalistas?

Esta situación hace que haya muchos más fotógrafos nuevos al año deseando poder hacerse un hueco en el mercado. Cuando la oferta va creciendo la demanda ya no tiene tan claro a quién elegir y es aquí donde entra en valor lo que el fotógrafo hace para ganar el pulso a los otros fotógrafos competidores.

Es aquí donde el fotógrafo generalista sufre más. El ser tan polifacético ha pasado de ser una ventaja, o una buena fórmula de obtener ingresos de diferentes especialidades, a una desventaja. Ahora hay otros muchos fotógrafos mejores en cada una de las especialidades por separado.

El principal problema de tener muchos posibles servicios o productos a disposición es que probablemente no destaque en ninguno y eso hace que haya posible competencia en todos lados, incluso el primo fotográfico puede llegar a competir si se tomara la fotografía un poco en serio y se enfocara a un tipo de fotografía específico. Eso también hace que haya muchos fotógrafos baratos que pongan en peligro el negocio del generalista. 

Otro de los problemas es que al conocer otros tiempos en los que el vivir de la fotografía era más rentable, por no tener tanta competencia, ahora hace que toda esa falta de resultados se convierta en reclamaciones contra esos fotógrafos que han rebajado tanto el nivel de sus servicios que se ha producido una guerra de precios. Pero en realidad gran parte de culpa está en ellos mismos por no evolucionar.

Posibles Soluciones

Si has llegado hasta aquí sin cabrearte, enhorabuena, eso significa que tu negocio te preocupa y quieres buscar soluciones. De nada vale seguir quejándose de lo que sucede a tu alrededor sin primero mirar hacia dentro.

Es por eso que creo que los que son proactivos en la búsqueda de alternativas a lo que ya se está haciendo y quieren evolucionar con su fotografía son los que tienen más probabilidades de éxito.

Creo que habrás intuido que la solución pasa por especializarse en lo que mejor hagas. Si eres fotógrafo generalista y haces muchas cosas estoy totalmente convencido de que hay alguna especialidad que te gusta más, o se te da mejor, o te sientes más agusto haciéndola. Es esa especialidad a la que le tienes que dar prioridad y en la que tienes que poner tus esfuerzos para que salga adelante.

Aunque puedas pensar que tus opciones de cerrar negocio se reducen porque habrá menos gente que solicite tus servicios, no te equivoques. Habrá menos solicitudes pero conseguirás cerrar mucho más que antes. Básicamente pasarás de ser medio bueno en todo a el mejor, o casi, en una o unas pocas especialidades (si son complementarias).

El ser fotógrafo especialista te permitirá definir mucho mejor el mensaje que empatice con tu cliente y que muestre tu conocimiento experto en la materia.

 

Vender Fotos por Internet, una Buena Forma de Generar Ingresos con tus Imágenes

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Hoy tengo el placer de presentarte a Carles, un apasionado de la fotografía que lo dejó todo para irse a Nicaragua a vivir de lo que le apasionaba. Nos contará su experiencia de cómo consiguió dejar su trabajo y poder hacer su sueño realidad con la ayuda de un negocio que parece tabú en habla hispana: vender fotos por internet.

Nos desvelará todos los errores que él cometió y los secretos de este negocio y, además, te lo pone fácil para que tú puedas seguir sus pasos. Sin más te dejo con Carles de fotodinero.com


Cómo la Vida me llevó a Vender Fotos por Internet

Vender fotos por internet se ha convertido en una rutina que me apasiona. Es el mayor motivo para coger mi cámara todos los días, practicar nuevas técnicas fotográficas y dedicar mi tiempo a lo que me gusta.

Hace ya mucho tiempo que decidí que no merecía la pena perder el tiempo en un trabajo convencional. Yo no estoy hecho para eso y dedicar mi vida a otra persona o a una empresa era lo más absurdo que podía hacer con ella. A los pocos meses de haber cumplido 18 años decidí que no volvería a trabajar para nadie. Renuncié a mi trabajo como informático en una empresa en Barcelona y me largué junto con un amigo a un voluntariado a Nicaragua.

Eso cambió mi vida, para siempre.

Más allá de que el choque cultural fue bestial, ver de cerca las necesidades reales de mucha gente hace que valores mucho más lo que tienes y te dejes de tonterías. Estuvimos varios meses en una zona rural del norte del país apoyando a la comunidad campesina de las comunidades, sin electricidad ni agua potable. Lo que hacía tenía un valor y generaba un cambio de verdad en la vida de aquella gente, eso fue lo que me cautivó de Nicaragua.

Por desgracia, con los años fui conociendo mucho mejor el funcionamiento de ONG’s y empresas de cooperación, la corrupción y la mala gestión de los fondos… Y me desligué de eso.

¿Quien Dijo que Llegar a Vivir de tu Pasión era Fácil?

Mi primera estancia en Nicaragua me cambió la vida, conocí lo que era viajar, tomar fotos y sentir la libertad de hacer lo que me diera la ganaLibertad, hasta que se me terminó el poco dinero que tenía ahorrado y tocó regresar a Barcelona de nuevo. Eso sí, con una visión del mundo muy distinta.

Hice algunas exposiciones con las fotos que había hecho durante mi estancia en Nicaragua y empecé a recoger dinero, con la intención de regresar allí, esta vez por mi cuenta. Me trasladé allí de nuevo, con intención de quedarme, pero esta segunda experiencia no fue como esperaba y terminé regresando de nuevo a Barcelona. Donde monté un pequeño negocio por temporada.

Trabajar para el gobierno –que es lo que hacen todos los autónomos en España– no me gustó nada. No tenía jefe, porque yo era el que tomaba las decisiones, pero el trabajo de mi sudor se lo quedaba otro y ni me parecía justo ni provechoso. Con lo que seguí buscando maneras de cambiar esa situación.

Entonces, allá por el 2011, un amigo que estaba estudiando publicidad me habló de que las grandes empresas publicitarias compraban fotografías e imágenes en unas páginas donde se vendían fotografías de fotógrafos amateurs. En seguida me interesó y empecé a indagar el tema.

De lo que me hablaba mi amigo era de lo que se conoce como Microstock.

vender fotos por internet

Vender Fotos por Internet y el Microstock

Las empresas de microstock son páginas web con enormes bancos de imágenes las cuales venden para uso publicitario o editorial a compradores de todo el mundo. Estas imágenes las producen fotógrafos, profesionales y aficionados, de cualquier rincón del planeta. Los creativos reciben una comisión por cada venta que el banco de imágenes o agencia de microstock produce.

Los fotógrafos, ilustradores o creadores de imágenes suben sus archivos en sus cuentas del banco de stock y este, previo control de calidad, se encarga de venderlas a los compradores, mayoritariamente agencias de publicidad de todo el mundo que necesitan nutrirse de imágenes rápidamente para sus campañas.

La ventaja para los fotógrafos reside en que una vez subida la fotografía a su portfolio, una misma fotografía puede venderse infinitas veces sin necesidad de que le vuelva a dedicar ni un solo segundo más. Eso se conoce como ingreso pasivo. Lo que genera dinero repetidas veces de forma totalmente pasiva después de un trabajo determinado.

En aquel momento, nadie hablaba de ello en el mercado hispano hablante. Tuve que buscar referencias en lengua inglesa, donde sí que había muchos fotógrafos que se beneficiaban con la venta de sus fotografías. Lo que encontré me dejó sin palabras.

Comenzando a Trabajar, de Verdad,  para Vender Fotos por Internet

Fotógrafos que vendían miles de imágenes cada mes y que viajaban por el mundo tomando fotos para venderlas en las agencias de microstock, ganaban miles de dólares cada mes con ello. Aficionados que se pagaban el equipo fotográfico solamente tomando algunas fotos de vez en cuando… El mercado había tenido un auge enorme y, sin saberlo, yo estaba viendo justamente la cúspide.

El concepto del microstock y vender fotos por internet se popularizó y rápidamente entraron miles de fotógrafos de todo el mundo a competir por las ventas.

Lo mejor acababa de pasar, pero aún había mucho por hacer y el pastel era muy grande. Recoger una porción estaba al alcance de cualquiera que se lo tomara mínimamente en serio.

Así que me decidí y me puse en tarea. Hacer fotos para vender empezó a ser mi prioridad y obsesión. Tenía muy claro, si conseguía que una foto me produjera 1$ al mes, solamente necesitaba generar varias fotografías como esa para tener un resultado que mereciera la pena. Mi primer objetivo fue generar 100$ al mes al cabo de un año de estar subiendo fotografías cada semana.

Lo que no sabía yo en ese momento es que agencias de microstock había muchísimas, y la mayoría no servían para absolutamente nada, eran una pérdida de tiempo enorme e incluso algunas otras eran directamente una estafa. Por suerte, en estas segundas nunca llegué a entrar.

vender fotos por internet shutterstock
Estas son algunas de las fotos que Carles vende por internet en la agencia Shutterstock

Requisitos de las Imágenes para Vender Fotos Online

Cuando hablo con algún aficionado a la fotografía, muchas veces me dice que no se atreve a vender fotografías online porque piensa que, al no tener la última y mejor cámara del mercado, no produce fotografías suficientemente buenas para ser vendidas.

Seguramente ya lo sabes, pero déjame decirte una gran verdad, la Fotografía la hace el fotógrafo, la cámara solamente se encarga de plasmarla.

Claro está que con un mejor equipo fotográfico, podremos realizar mejores tomas. Pero, para vender fotografías online, no es necesario que dispongamos de una gran cámara. De hecho, conozco a varios fotógrafos que se dedican a vender fotos por internet y las hacen con su móvil.

Absolutamente todas las cámaras del mercado actual tienen una resolución suficiente como para cumplir los requisitos mínimos de calidad que requieren las agencias de microstock.

Para que lo veas más claro, esto es lo que dicen las principales agencias:

“Aceptamos archivos JPEG y TIFF que tienen al menos 4 megapíxeles o más grande”

Creo que no hace falta añadir nada más, cuando tenemos a mano móviles y cámaras compactas con sensores de más de 20MP.

Etiquetado y Catalogación de las Fotos

Además de producir muy buenas imágenes, los que nos dedicamos a vender fotos por internet, tenemos que hacer que los potenciales clientes las vean. Necesitamos que nuestras fotos destaquen por encima de las de los demás.

El problema está en que quien muestra las imágenes no es una persona, sino un algoritmo informático que trata de ofrecer los resultados óptimos a las búsquedas del usuario que está buscando una determinada imagen para comprarla.

Las agencias de microstock funcionan igual que lo haría Google u otro buscador y que tanto nos trae de cabeza a los que tenemos una web o un blog. Todos queremos estar en los primeros lugares de los resultados de búsqueda y el buscador solo escoge, entre los miles de posibles resultados, a 10 agraciados que se llevarán la mayoría de las visitas.

Por suerte, en las imágenes el resultado es mucho más amplio y los compradores tienden a ver cerca de 100 imágenes antes de escoger a la elegida que comprarán, pero el sistema es el mismo. Hay que tratar de que el algoritmo nos muestre a nosotros antes que los demás.

Para tratar de conseguir esto, utilizamos palabras clave con las que etiquetamos a nuestras imágenes, además, catalogamos las imágenes por categorías o familias, para que los compradores sepan la temática general de las mismas. Hacerlo de la manera correcta o errónea condicionará en gran medida nuestro éxito a la hora de producir ventas o no.

10 Errores que Debes Evitar como Fotógrafo Profesional

  • Evita errores que están cometiendo el 90% de los fotógrafos
  • El error nº 3 suele ser el más común de todos
  • Dale un buen impulso a tu fotografía y ponte a la cabeza

Subir Imágenes en el Momento Adecuado

Para que nuestras imágenes se muestren a los compradores, es muy importante también que las subamos en el momento adecuado.

El 80% de los compradores de imágenes de los bancos de Stock son clientes habituales del mismo. De hecho, la mayoría de ellos pagan unas suscripciones mensuales que les permiten descargar imágenes constantemente a un precio fijo.

Al tener tantos clientes recurrentes, los bancos de Stock tienen un problema: Necesitan renovar los resultados de búsqueda, enseñar constantemente fotografías nuevas a sus clientes para que estos no se aburran y cambien de banco de imágenes. Es justamente este factor el que hace que todavía sea muy interesante comenzar a vender fotos por internet.

Los fotógrafos que comiencen ahora tienen grandes oportunidades de vender fotos por internet frescas y nuevas frente a los que ya llevan más tiempo.

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Es por eso mismo que una buena estrategia para aumentar notablemente las ventas de nuestras fotos es crear un calendario de subida de las mismas, en el cual entendamos lo que se vende en cada momento y preveamos, con un tiempo determinado, las imágenes que vamos a subir para potenciar su presencia en los resultados de búsquedas durante el tiempo en que se vendan.

¿Te parece un lio? Con un ejemplo lo verás más fácil: La campaña de navidad se prepara unos meses antes de navidad, por decir un mes, en octubre. Pues lo que tenemos que hacer es subir las imágenes un poco antes de que se prepare la campaña. Para que en octubre nuestras imágenes navideñas sean las más frescas y ocupen las mejores posiciones en los resultados de búsqueda.

¿Por Qué Amarás Vender Fotos por Internet si lo Haces Correctamente?

Vender fotos por internet no trata solamente de generar dinero e ingresos pasivos.

Evidentemente que el objetivo principal es sacar una rentabilidad económica a nuestra pasión y al tiempo que le dedicamos a ello. El caso es que hay muchas otras motivaciones que solamente descubrirás una vez que estás produciendo imágenes para la industria del microstock.

Como te expliqué al comienzo de este artículo, generar fotos para vender online, para mi se ha vuelto algo rutinario con lo que disfruto. Salgo cada día con mi cámara y busco fotos que tomar, desde paisajes a detalles, comida, monumentos, plazas, gente…

Puedo practicar varias disciplinas fotográficas sabiendo que luego voy a conseguir sacar un rendimiento económico de ello. Poco a poco, afinas la vista y aprendes a sacar buenas imágenes de cualquier sitio, con lo que aumentas tus recursos fotográficos y aprendes muchísimo.

A lo largo de este tiempo, he realizado más de 60.000 fotografías, de muchísimas temáticas y situaciones. La mayoría de ellas ni siquiera las he revelado y posiblemente nunca vean la luz, otras sí que me han servido para vender fotos por internet y me generan ingresos pasivos desde hace mucho.

Pero la mayor satisfacción ha sido que he podido disfrutar, aunque solamente fuera por un pequeño momento, cada una de las fotos que he tomado.

Además, vender fotografías online me ha dado enormes alegrías con las que no contaba. Por ejemplo, la vez que me pagaron $500 dólares por un día de trabajo y es que resulta que después de tanto tiempo subiendo fotos, he conseguido generar el mayor archivo en venta del mundo sobre Nicaragua.

Donde vivo de manera estable desde hace unos años ;)

¿Qué Puedo Hacer con el Dinero que Gano Vendiendo Fotos Online?

Esta pregunta es también otro clásico entre los que quieren comenzar a vender fotos por internet. Y, en realidad, es de muy fácil respuesta:

Depende de lo que produzcas y de las expectativas que tengas.

Si piensas que vas a poder dejar de currar a la semana de estar produciendo fotos para vender online, déjame decirte que estás equivocado. Esto es una carrera muy larga y que solamente ganan los que persisten en ella. Aprender, mejorar y trabajar mucho, para ver como tus ventas se van produciendo y empiezas a ganar dinero con ello.

Primero vas a poder cobrar el mínimo establecido por las agencias de vez en cuando, pero poco a poco, verás que tus ingresos cada vez aumentan más rápido y llegará un día en que podrás cobrar tus regalías cada mes. A partir de ahí, es cuando vas a empezar a disfrutar económicamente de esto y te darás cuenta de que el esfuerzo ha merecido la pena y tiene su recompensa.

Con el dinero que gano cada año con la venta de imágenes online puedo pagarme varios meses de vacaciones cada año –con sus billetes de avión–, el equipo fotográfico “que quiero” y la formación que hago cada año. Soy de los que piensa que siempre hay que estar estudiando y que aprender de los que ya saben es la mejor opción.

vender fotos online

¿Aún No Piensas que Vender Fotos por Internet es Buena Idea?

Como en todo, el principio es un poco complicado y puede llegar a desesperarte. Persistir es una virtud que vas a necesitar si decides emprender este viaje en solitario.

Cuando creé fotodinero.com lo hice con la intención de ayudar a la comunidad de fotógrafos en lengua castellana. Compartir mis experiencias y generar debate alrededor de la venta de fotografías online.

Al poco de abrir el blog y ver que el tema ha tenido muy buena acogida, me di cuenta de que la mayoría de los fotógrafos que comienzan cometen los mismos errores. Todos tienen muchísimas dudas iniciales y eso termina frustrándoles. De hecho, muchos terminan abandonando incluso antes de haber realizado su primera venta.

Constantemente me llegan correos con las mismas preguntas e inquietudes.

Los que empiezan no saben:

  • cómo rellenar los datos fiscales,
  • cuales son las mejores agencias,
  • qué tipos de fotografía son las que más se venden,
  • cómo etiquetar las fotos de manera que aumenten las ventas,
  • el funcionamiento de las imágenes editoriales, fotografía con modelos, espacios públicos y su utilización…

Y es que el tema da para mucho y aprenderlo por cuenta propia es muy complicado. Eso lo sé bien por experiencia propia.

La Mejor Solución para Vender Fotos por Internet

Es justamente ésta la razón por la que hace unos meses decidí comenzar a escribir un curso donde enseñar todo lo que yo he aprendido durante estos años vendiendo fotografías online.

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Este curso podrá ayudar a fotógrafos que quieran comenzar a vender fotos por internet. Si tú eres uno de ellos, el curso te guiará para que comiences a generar ingresos de la manera más rápida posible.

He estado 6 meses redactando, preguntando e involucrando a otros fotógrafos del sector. Finalmente he terminado un trabajo del que estoy muy orgulloso. Con esto, cualquier persona con nociones básicas de fotografía puede terminar vendiendo fotos online eficientemente. Tendrá recursos para nunca quedarse sin ideas y enfocándose en producir las mejores fotografías para vender:

Curso Genera Ingresos Online con tus Fotografías >>

¿Quieres tomarte en serio la venta de fotografías online y aprender de alguien que ya ha cometido todos los errores posibles?

Accede al curso y pruébalo, si una vez comprado piensas que no es para ti, te devuelvo tu dinero. Solamente quiero Happy Money. Así de simple.

7 errores en tus Ventas como fotógrafo, por los que pierdes clientes

¿Estás cansado de enviar presupuestos y que no te respondan? ¿Dedicaste mucho tiempo a alguien que parecía muy interesado y después de decirle tus precios desapareció?

El arte de las ventas es algo que muchos fotógrafos desconocen y si también te pasa a ti no te preocupes, no es tu culpa. Nadie nace sabiendo vender y al contrario de lo que puedas pensar, vender es algo que se puede aprender.

Aunque no te lo creas, “vender” es algo que hacemos habitualmente con nuestra pareja, nuestros hijos y nuestros amigos.

Lo que vamos a aprender a continuación es a detectar los principales errores que los fotógrafos cometen cuando se trata de vender su propio producto para que eso no afecte a tu negocio.

1.No te sientes a gusto “vendiendo”

¿Te has sentido incómodo cuando pensabas que estabas vendiendo? ¿Crees que no sirves para vender? ¿O directamente no te gusta vender?

¿Y si te digo que la mayoría de veces que vendes lo haces en acciones de tu día a día? Todo el mundo vende consciente o inconscientemente en su día a día. Cuando convences a tus amigos para ir a un restaurante que te gusta mucho, y no a otro que les gusta a ellos, les estas “vendiendo” la idea.

Te invito a que cambies el chip y a sustituir la palabra vender por ayudar. Como creador de imágenes, capturador de momentos y contador de historias mediante fotografías, tienes una habilidad que tus clientes no tienen. Por tanto les estás haciendo un favor al ofrecerles tus servicios.

2. No hables tanto y ¡escucha!

Si hablas demasiado corres el riesgo de terminar hablando solo. Para evitarlo es fundamental que tengas preparada una pequeña estructura de cómo quieres que la conversación transcurra.

Cuando tengas una reunión en persona con alguien interesado en tus servicios, deja que hable, que te cuente sus problemas y objetivos. Sobre todo pregunta mucho y escucha bastante.

Haz preguntas relevantes e intenta descubrir cuales son sus necesidades. Si siente que le entiendes, podrá dar el siguiente paso y así contratarte para que le soluciones su problema.

Aprender a escuchar para vender más es algo que puedes mejorar aqui >>

3. No transmites los beneficios de tu producto.

Esto es muy común entre fotógrafos. Habitualmente hay un empeño en pensar como una foto es buena por su resultado técnico. Centrar el discurso para vender tus fotografías en la cantidad de megapíxeles a la que es capaz de disparar tu cámara es un error.

A veces una foto simple que transmita a la perfección la personalidad de tu cliente habla mucho más alto que toda la jerga técnica. O tal vez lo que quiere alguien con una sesión de fotos es verse mejor, elevar su autoestima. Piensa en tu producto como un solucionador de los problemas de tus clientes.

Tu cliente no es fotógrafo, sólo quiere que tus fotos expresen lo que él tiene en la cabeza. Cuanto más te acerques a esa visión, y mejor sepas transmitirlo a priori más clientes cerrarás.

4. No eres tu mejor cliente

A la hora de conversar con un potencial cliente sobre tu servicio debes ser capaz de hablar como si fueras tu mejor cliente. Con esto quiero decir que no hay que caer en el egocentrismo ni en la prepotencia, pero si tu producto es bueno ese potencial cliente lo debe saber.

Seguramente ya tengas muchos buenos comentarios de tu trabajo de clientes satisfechos. A veces es tan fácil como reproducirlos ante un potencial cliente para darle la seguridad mediante la prueba social.

Cuando hablas genuinamente de tu producto como algo que ha ayudado a otras personas a sentirse mejor, notarás que hablas con pasión y sinceridad tal y como si tu hubieras sido tu mejor cliente.

5. No confías en tu producto

Tener un buen producto detrás de toda una estructura de venta es fundamental. Estoy seguro de que después de tantas horas de formación, práctica y sacrificio han valido la pena para tener un buen portfolio, ahora es hora de demostrarlo.

Piensa que tu fotografía es el remedio perfecto para tu potencial cliente, ese que ya se ha interesado por tu producto. Ofrecer una visión general de lo que tu producto puede hacer por ese cliente le dará seguridad y terminará comprando.

A veces resulta que ofrecemos dentro de nuestros productos o servicios que no las ponemos en valor y ni sabemos que podrían ser un factor diferencial de nuestra competencia. Estudia muy bien tu producto y el de tus competidores para sacarle el máximo provecho a los beneficios que ofreces.

6. No eres paciente y das tu precio al principio

Supongo que ya te habrá pasado más de una vez. Alguien te pide un presupuesto por email, tu se lo das y nunca más vuelves a tener respuesta.

Si alguien llega a tu web porque ha visto tus fotos, por muy buenas que sean, tienen que saber mucho más que eso antes de contratarte.

Lo ideal sería llevar a un prospecto por email a una conversación telefónica y a ser posible a una reunión presencial. Una vez con el potencial cliente cara a cara debes transmitirle todo el valor de tu trabajo y sólo así verá tu precio como una inversión y no como un gasto.

7. No estás preparado para escuchar objeciones

Imagina que llega el momento, te reunes con tu potencial cliente, está casi convencido, pero tiene las últimas dudas y es esta la prueba de fuego.

Y de repente llegan las temidas objeciones: “Tu precio es muy caro”, “Tal fotógrafo me lo hace más barato”, “¿No me puedes hacer un descuento?”

En ese punto de la venta el precio debería ser el menor de tus problemas pero debes ser capaz de responder todas esas objeciones que tu potencial cliente deba tener.

Puedes creer que cada prospecto puede venir con sus propias objeciones, pero detrás de toda pregunta incómoda hay muchas respuestas, sólo hay que tener conciencia de ellas y crear una estructura paso a paso para salir con un cliente cerrado después de cada reunión.

Si aún no sabes cómo estructurar el proceso de ventas, seguramente estés perdiendo muchos clientes por el camino.

Formas de Aumentar tus Ingresos como Fotógrafo que Desconocías

Aumentar tus ingresos como fotógrafo puede ser una tarea difícil. Normalmente pensarás que sólo es posible si aumentas los precios de tus sesiones, pero aquí vengo hoy a darte más ideas sobre cómo hacerlo.

Como fotógrafo, tienes unas habilidades innatas que seguramente estás intentando explotar para vivir de la fotografía pero que quizás no lo estés aprovechando al máximo. Hoy te voy a pedir es que abras la mente y empieces a pensar en generar ingresos desde diferentes fuentes que a lo mejor ni habías pensado hasta ahora.

¿Te imaginas que con tan sólo un esfuerzo adicional de lo que haces hasta ahora pudieras multiplicar x2, x5 o x10 lo que cobras con tus sesiones?

Eso lejos de parecer una alucinación o algo imposible se puede conseguir trabajando de la manera adecuada, y que se puede materializar de diferentes formas.

1. Servicios

Tus sesiones fotográficas. Para aumentar tus ingresos como fotógrafo deberás tener más encargos.

Esto creo que ya te lo conoces. De hecho es lo que hace el 99% de fotógrafos. Vender tu tiempo y tus habilidades a cambio de una tarifa. Es lo más directo y lo que nos han enseñado desde siempre. El problema es que todo parece que gire al servicio, o a un derivado del servicio como podría ser la venta de más fotos o productos adicionales como albumes, ampliaciones, etc.

El inconveniente aquí es que todos tenemos horas limitadas por día y por más sesiones que queramos hacer llegará un momento que el tiempo físico nos lo impida. Por tanto, para ganar más tienes dos opciones, o aumentar los precios u obtener otras formas alternativas de generar más ingresos.

La primera opción no es algo que se pueda, ni deba, hacer todos los días. Sólo después de mejorar de tus habilidades, aumentar tu clientela, y con el paso del tiempo, podrás poco a poco ir subiendo precios. Aún así, llegara un punto en el que no puedas subir más los precios y debas pensar diferente.

Las alternativas a las que me estoy refiriendo son precisamente de lo que vamos a hablar en el resto de puntos, así que si estás interesado en ganar más te invito a que sigas leyendo.

2. Formación

Exprime tu conocimiento y tus habilidades.

Estoy seguro de que has estudiado y te has esforzado mucho para llegar a conseguir las habilidades que tienes hoy como fotógrafo. Y también estoy seguro de que en el camino has descubierto pequeños atajos que te hubiera gustado saber antes y que te han ahorrado muchos dolores de cabeza.

Precisamente ese conocimiento adquirido, ese conocimiento que tu tienes y otros fotógrafos que empiezan no tienen, es una oportunidad de convertir conocimiento en producto.

¿Cuánto habrías dado para ahorrarte las decenas de horas que invertiste en aprender algo que ahora dominas? ¿No te hubiera gustado que alguien te las enseñara y dejar de perder horas y horas intentando averiguarlas?

Pues ese es tu producto. Un producto que la gente está deseando comprar para ahorrarse lo que tu querías haberte ahorrado en su momento.

Ese producto de formación se podría materializar de las siguientes formas:

  • Sesión de ayuda a otros fotografos.
  • Cursos presenciales
  • Libros

3. Productos digitales

Sí, los fotógrafos también podemos crear productos digitales que se vendan. De hecho, siguiendo con el punto anterior, los puntos citados se podrian convertir sin mucho esfuerzo en productos digitales:

  • Sesión ayuda >> Grabación de la sesión en video
  • Cursos presenciales >> Cursos online (videos, recursos, textos, etc)
  • Libros >> Ebooks (venta directa, Amazon, etc)

La principal ventaja de este sistema es que ganas mucho más con menos esfuerzo, eso sí, después de un gran trabajo inicial. El inconveniente es que no todo el mundo esta dispuesto a hacer ese gran trabajo inicial.

Aparte de ese tipo de productos existen otros campos en los que podrías profundizar, siempre dependiendo de las habilidades de cada uno.

Por ejemplo, si tienes un estilo definido y usas unas determinadas acciones de Photoshop en tu flujo de trabajo y siempre te elogian por es estilo de tus fotos, convierte esas acciones en un producto y permite que otros puedan ahorrarse tiempo para crear un look parecido en el postprocesado.

Nota: seguro que aquí piensas que estaras “vendiendo tu estilo” o que estás desvelando tus secretos a tu competencia, pero nada más lejos de la realidad. Estás ahorrando tiempo a alguien que quiere aprender tu forma de trabajar, pero ¿Quién te dice que sea para el mismo sector? A lo mejor tus fotos son de retrato y las fotos del otro fotógrafo son para mascotas y quiere obtener un estilo similar en sus fotos. Aún asi, cada cual debe tomar estos recursos como referencia y como forma de innovar aplicándolo a su trabajo.

Si pones a disposición de los demás todo lo que sabes, no sólo vas a ayudar a mucha gente, tanto a clientes de fotografía como a otros fotógrafos, sino que te posicionarás como referencia en tu sector delante del resto de fotógrafos.

4. Socios y Publicidad

Existe una rama de la fotografía que no esta explotada y que sólo los que trabajan en su marca y en su modelo de negocio aprovechan.

El concepto es simple. Si tú tienes un buen producto o servicio es muy probable que te recomienden los clientes de forma desinteresada a sus familiares y amigos. Pero ¿qué me dirías si fueras un paso más allá y no sólo fueran los clientes sino empresas o comercios afines a tu especialidad los que te recomendasen a sus clientes?

Suena bien ¿verdad? Pues al final de eso es de lo que se trata, de aprovechar sinergias con otras empresas, unir esfuerzos y así conseguir más clientes de manera natural.

Por ejemplo. Si eres un fotógrafo de bodas y te asocias con un salón de eventos es muy probable que algunos de los clientes que recibas sean referidos de dicho salón. Y al contrario también sucede. Si tu ves que ese salón te está trayendo clientes adicionales la respuesta natural es que le recomiendes ese restaurante a tus futuros clientes porque seguramente ya conocerás cómo sacarle el máximo partido a dicho espacio.

El cómo llegar a ese acuerdo depende de cada caso. Puede ser una relación 100% genuina donde tu recomiendas al restaurante porque crees que es el mejor de entre los que has trabajado y el restaurante te recomienda porque los clientes se quedan más satisfechos cuando te tienen a ti como fotógrafo. Si esa situación idal no se diera, siempre se puede llegar a un acuerdo por ambas partes: por cada referido de dicho salón que finalmente te contrate tú proporcionas una comisión a dicho restaurante y por cada pareja que finalmente haga su celebración allí bajo tu recomendación tu te llevarás una comisión.

Posibilidades hay muchas y el secreto está en saber dónde buscar dichas fuentes de ingreso extra.

Estas sólo son 4 formas de aumentar tus ingresos pero hay muchas más. Si realmente te interesa conocer más formas aparte de cómo mejorar todo tu sistema de captación de clientes, te recomiento que te descargues esta guía donde podrás ver 12+1 Claves para Triunfar como fotógrafo profesional.

12+1 Claves para triunfar como fotógrafo profesional