Nuevo curso: 50 ideas de marketing para fotógrafos

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Cómo Conseguir más Clientes con un Álbum Digital Profesional

Álbum Digital Profesional Portfolio Fotográfico

El nuevo boca a boca y el álbum digital profesional

¿Te imaginas aprovechar todo el potencial del boca a boca pero con una estrategia que te permita aumentar las solicitudes de presupuesto de forma recurrente?

Esto es posible gracias a la fuerza de las colaboraciones, la estrategia y el buen trabajo. 

Y en dicha estrategia hay un elemento que habitualmente como fotógrafo no lo aprovechas todo lo bien que podrías:

Tu portfolio fotográfico profesional impreso en un álbum digital profesional.

Porque si quieres ir rápido, puedes ir solo,  pero si quieres llegar lejos, mejor ve acompañado.

Y para que llegues lejos te quiero contar una historia para que entiendas mejor cómo puede funcionar esta estrategia. De hecho te mostraré un caso real para que veas cómo se puede aplicar esto.

Y si te quedas hasta el final tengo un regalo para ti para que puedas poner lo aprendido en práctica desde hoy mismo. 

La importancia del networking y las colaboraciones

¿Cómo aumentar la credibilidad de tus potenciales clientes a través de socios colaboradores? ¿Cómo aparecer en la mente del potencial cliente antes que tus competidores?

Uno de los principales obstáculos de los fotógrafos a la hora de conseguir clientes es la falta de visibilidad.

Está claro que últimamente las redes sociales han tomado mucho protagonismo y saber desenvolverte en ellas es fundamental. Sin embargo, también hay otros canales offline que debes saber aprovechar para aumentar tu visibilidad ante potenciales clientes. 

Una buena forma de apalancar tus esfuerzos y que no seas tú directamente quien tengas que ofrecer siempre tus servicios a potenciales clientes es crear una buena red de socios colaboradores. 

Los socios colaboradores tienen sus clientes, ¿y si esos clientes pudieran ser potenciales clientes tuyos? ¿Por qué no aprovechar esa situación para crear oportunidades de que conozcan tu trabajo?

Colaboraciones networking fotógrafos y album digital profesional

Un fotógrafo, su portfolio fotográfico en álbum y pocos clientes

Quiero que te imagines la siguiente situación.

Pablo es fotógrafo de bodas y tiene problemas para llegar a nuevos clientes. No lo entiende porque piensa que tiene un buen producto y sus clientes así lo avalan. De hecho, la mayoría de nuevos clientes le llegan por recomendación del boca a boca. 

¿Te resulta familiar esta situación?

Las redes sociales no las controla demasiado y piensa que gana mucho más en el cara a cara. Todos los clientes destacan su atención, empatía y dedicación.

De hecho, consigue cerrar la mayoría de las reuniones presenciales cuando les muestra su manera de trabajar y tu portfolio impreso en un álbum con las fotos que les entrega a sus clientes. 

¿Qué podría hacer para que más interesados puedan conocer ese buen trato con el cliente?

¿Qué crees que sucedería si una tercera persona le hablara bien de tu producto? Normalmente cuando son los propios clientes los que recomiendan a un fotógrafo es un cliente mucho más fácil de conseguir el contrato final. 

El problema está en que esa “estrategia” ni depende 100% de ti, ni es predecible. Este mes te pueden llegar 5 clientes por recomendación, y al siguiente cero, y al otro cero… y tus cuentas no se pagan solas. 

¿Y si usaramos el poder de las personas que ya tienen a diario a nuestros futuros clientes y les ayudáramos, tanto a ellos como a sus clientes, con nuestro producto? Seguramente Pablo recibiría más pedidos de presupuesto o al menos más solicitudes de información.

Pues empecemos por el principio.

El poder de un álbum fotográfico y tus socios colaboradores

Pablo tiene pocos clientes de momento pero tiene muy buena relación con todo el mundo y siempre intenta dar el mejor de sus servicios a sus clientes. 

En esa búsqueda intensiva de dar el mejor servicio se va encontrando por el camino con otros profesionales que tratan con ese tipo de clientes que él quiere tener, pero ofreciéndoles otro producto.

Pablo sabe que su cliente, antes de contratarlo a él, o de siquiera contactarlo, busca y contrata a otros profesionales. 

En este caso, esos profesionales son los que ofrecen los siguientes productos: el salón de celebraciones, el vestido de novia, el anillo, el peinado de la novia en la peluquería, etc.

Y sabe que esos clientes encajarían perfectamente con su estilo de fotografía. Es por eso que se le ocurre la idea de realizar un portfolio físico de sus mejores fotos en un álbum fotográfico y le deja una copia en el establecimiento de cada uno de esos profesionales.

Si tu producto es bueno, confías en él, y consigues que otros (como en este caso tus socios colaboradores) confíen también en él, podrás conseguir muchos clientes por el simple hecho de estar físicamente, a través de tu portfolio, donde tu competencia no está.

Web vs portfolio fotográfico profesional en álbum fotográfico

Pero, ¿Por qué usar un portfolio impreso en álbum de fotos cuando tenemos tarjetas de visita y web?

Tener una página web es fundamental y es una muy buena forma de mostrar tu portfolio fotográfico de forma profesional para llegar a mucha gente.

Pero también es verdad que no siempre llegas a potenciales clientes de calidad. Hay mucho curioso suelto y por tanto no sabes a veces por qué tienes visitas que no terminan contactándote.

Por tanto, me gustaría hacerte una pregunta:

¿Si pudieras elegir entre mostrarle tus fotos a alguien impresas o en tu web, qué preferirías?

web vs album fotografico profesional

Estoy seguro que preferirías hacerlo presencialmente con tu portfolio impreso en un álbum digital.

El problema de imprimir tu portfolio en un álbum es que no funciona 24/7 como el online, y sobre todo si tienes que ser tú el que debes mostrarlo siempre. 

Pero, ¿Y si fuera un tercero el que te ayudara a mostrar dicho portfolio sin la necesidad de que tú estuvieras presente?

Tu portfolio fotográfico en álbum podría estar mostrándose en locales de marcas que tienen mucha afinidad con tu negocio mientras están abiertos al público.

Probablemente aumentarías mucho las probabilidades de que nuevos clientes te conociesen.

Win-win-win con estrategia y tu portfolio en álbum de foto

Esto no es inmediato de conseguir ni tampoco fácil, pero cuando tú haces el trabajo duro por el resto y después hay un gran beneficio por la otra parte por hacer un pequeño esfuerzo, las recompensas llegan solas. 

El win-win-win (todos ganan) es una estrategia muy potente cuando antepones los beneficios que pueden conseguir los proveedores con los que trabajas y sus clientes con algo que eres capaz de crear. La consecuencia es que tu ganas también de forma natural.

Imagínate que dejas tu portfolio fotográfico profesional impreso en un precioso álbum en el mostrador de la dueña de una tienda de vestidos de novia.

Para el responsable del negocio esto es algo positivo (win) ya que al mostrarle tu producto a sus clientes les aporta un valor extra como marca. Le está ofreciendo algo diferente que el resto de sus competidores no está haciendo.

Para el cliente de ese proveedor también es otro win, ya que está ante algo que le aporta valor ya que cubre otra de las necesidades que tiene, aunque no estuviera buscando ahora mismo una solución para ello, pero al ponérsela delante de los ojos considera el aprovecharla. 

Y para ti como fotógrafo es otro win ya que has conseguido un potencial cliente sin hacer apenas esfuerzo. Eso no significa que haya sido fácil, porque para llegar a esa situación has tenido que pensar estratégicamente anteponiendo el beneficio de otros al tuyo propio y como consecuencia natural, tu también ganas.

Este es el famoso win-win-win que debes conseguir con tu negocio.

De hecho, si quisieras incentivar aún más que esa recomendación se produzca intenta pensar formas creativas de invitar a los clientes de tus proveedores a que te contacten o te visiten. Una buena forma sería realizando un pequeño regalo, o un descuento por el hecho de venir referido por ese proveedor en particular. 

Tu álbum fotográfico como arma de venta pasiva

Una vez que toda la estrategia está montada, ahora toca disfrutar de los resultados e ir optimizando poco a poco con el tiempo. 

Esto te va a generar una fuente constante de clientes potenciales llamando a tu puerta para trabajar contigo.

Imagina que no tendrás que estar corriendo atrás de clientes ni parecer pesado. Son los propios negocios que has elegido como tus socios colaboradores los que ya tienen a ese potencial cliente y si lo consideran oportuno les mostrarán tu trabajo para aportarle más valor y que sus clientes se vayan más contentos. 

Lo único que tienes que hacer es empezar a crear portfolios de valor con tu trabajo en ellos para que dichos socios los puedan mostrar a sus clientes. 

album digital profesional fotografos y colaboradores
Colaborando con proveedores de tus futuros clientes mediante un álbum digital profesional será mucho más fácil crear una estrategia de recomendaciones recurrentes.

Piensa que el ponerles tu producto delante les estará ahorrando tiempo y les estarán aportando soluciones a futuros “problemas” o necesidades que tendrán que resolver brevemente. 

Además, si quieres terminar de enamorar no sólo a tu futuro cliente sino también a tu socio colaborador, te planteo lo siguiente. 

Pongamos el caso de que uno de los socios sea el la tienda de vestidos de novia, ellos también necesitan fotos para sus clientes de sus productos y de su espacio ¿verdad?

¿Qué tal si les ofreces hacerles fotos de sus productos en su espacio para que las puedan mostrar en redes sociales o como impresiones que colgar en su negocio?

Esto hará que ese proveedor tenga más confianza en tu trabajo y que haya una mayor predisposición en mostrarle tu trabajo a sus clientes para que te tengan en cuenta y te contacten próximamente.  

 

¿Qué te ha parecido la estrategia? ¿La pondrás en práctica?

¿Con qué socio colaborador te gustaría usar esta estrategia?

Muchas gracias por quedarte hasta el final.

¡Fotógrafo! Elimina tu Miedo a Vender, de una vez por todas.

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Vender para un fotógrafo puede llegar a ser una experiencia casi traumática, pero gran parte del problema está en la postura que el propio fotógrafo tiene ante la venta.

A lo largo del artículo veremos varios puntos que son necesarios tener en cuenta cuando hablamos sobre ventas en fotografía y que te harán abrir los ojos.

Te reto a que hagas un ejercicio de autocrítica y reflexión y después de estos consejos aprenderás a disfrutar de las ventas como algo que te ayudará a tener un negocio más próspero como fotógrafo.

VENDER ES MALO

Esta es la percepción que habitualmente puedes tener ante la venta. Y es que resulta que debido a las malas prácticas de algunos “profesionales” existe una connotación negativa cuando se habla de ventas.

Estoy seguro que te estás acordando de aquel vendedor pesado de alguna tienda que te preguntaba constantemente si te puede ayudar, sin haberlo solicitado.

O peor aún, cuando vas por la calle y alguien de repente se aproxima intentando venderte algo de manera muy agresiva.

Pues bien, esto es algo que no te gusta y que no quieres, y seguramente sea en lo que pienses que tienes que hacer a la hora de vender tus servicios a tus potenciales clientes.

Nada más lejos de la realidad, aunque esas técnicas de ventas se usen no significa que no haya otras que puedes usar y que no hagan sentirte mal por vender.

MIEDO A VENDER

Otro de los motivos por los que puede ser que tengas un rechazo a vender es que, consciente o inconscientemente, tengas miedo a vender.

Responde sinceramente a la siguiente pregunta: ¿Cómo te sientes con respecto a la venta?

Puede ser que tengas miedo al rechazo, miedo al ridículo.

Te encanta hacer fotos, te encanta que el cliente esté feliz con sus fotos, pero te aterroriza el momento de la venta.

Déjame decirte que sin venta va a ser imposible tener un cliente feliz, porque simplemente no va a existir dicho cliente, como mucho, un potencial cliente que no terminó de contratarte.

Eso además te va a generar frustración que si se va acumulando constantemente puede ser que termine con tu negocio y te haga desistir de continuar como fotógrafo.

Ya Rafa, pero ¿Qué hago si no me gusta vender? ¿Cómo hago para superar el miedo a las ventas?

Simplemente cambiando tu mentalidad y la percepción que tienes ante las mismas.

EL CAMBIO DE MENTALIDAD

Si adoptas la mentalidad correcta estoy seguro de que dejarás de ver la venta como algo negativo y la relación con respecto a tu producto, a tus clientes e incluso al dinero cambiará drásticamente.

Vender es ayudar. Así de claro y así de simple.

En el momento en el que entiendas esto, tu visión de las ventas cambiará y sólo querrás generar oportunidades de venta para ponerlo en práctica.

Si piensas que tu futuro cliente va a obtener un beneficio real después de trabajar contigo es muy probable que te sientas bien por ayudar a ese cliente.

Realmente, a los clientes les encanta comprar pero no le gusta que le vendan, y estoy seguro de que a ti te pasa exactamente lo mismo.

Comprar algo que nos va a ayudar a ser más felices, nos va a dar más bienestar o incluso nos va a ayudar a generar un poco más de ingresos es siempre una experiencia positiva.

Aprovecha este cambio de mentalidad para afrontar de una forma positiva a la venta.

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EMPIEZA POR SER TU MEJOR CLIENTE

Vamos a hacerlo práctico. Imagina que en breve tengo que viajar a tu ciudad y necesito que me des algunas recomendaciones sobre dónde comer y te pregunto: ¿Cuál es tu restaurante favorito?

Seguramente tengas un restaurante en mente, y después te pregunto: ¿Y por qué te gusta tanto ese restaurante? Intenta anotar todas las cosas buenas que dices de ese restaurante.

Imagina que ese restaurante es tan bueno, que piensas que sería estúpido por mi parte ir a tu ciudad y no ir a ese restaurante.

Ahora te pregunto, ¿Cuánto te paga ese restaurante por recomendarselo a otras personas? Seguramente nada ¿Verdad?. Entonces, ¿por qué lo haces?

Y aquí viene la cuestión. Si haces eso con un servicio ajeno, ¿Por qué no haces lo mismo con tu propio servicio? ¿Por qué no te recomiendas como si fueras tu mejor cliente?  

Tienes que llegar al punto de creer tanto en tu producto, en tu servicio, que a la hora de hablar con un potencial cliente creas que el cliente sería estúpido si no te contratase, porque eres su mejor opción.

CREE EN TU PRODUCTO Y EN TU SERVICIO

Todo esto no sería posible con un mal producto. O mejor dicho, sería posible, pero no recomendable.

Es decir, si recomiendas un producto en el que no crees 100% corres el riesgo de que quedes mal ante la persona a la que se lo recomiendas, y no querrás pasar esa vergüenza.

Es por eso que antes de llegar a querer vender tu producto tienes que llegar a confiar en tu producto. La confianza, al igual que el miedo, los clientes la huelen, por tanto, trabaja sobre ella.

NO TE LO TOMES DE FORMA PERSONAL

La venta es algo que puede llegar afectar psicológicamente. Básicamente por lo que comentábamos al comienzo del artículo, el miedo al rechazo.

Mi recomendación en este aspecto es que si, aún haciendo todo bien, no terminas vendiendo tu servicio, no te lo tomes de manera personal.

Hay muchas razones por las que un potencial cliente termina no comprando y a veces no tiene nada que ver ni contigo ni con tu producto.

Simplemente preocúpate de hacer bien tu parte que ya verás que todo mejorará.

 

Me encantaría conocer tu punto de vista respondiendo a la siguiente pregunta en los comentarios:

¿Cuál es tu mayor reto a la hora de vender tus servicios como fotógrafo?

Problemas del Fotógrafo Generalista. Una “especialidad” en crisis.

fotógrafo generalista

El fotógrafo generalista tiene a día de hoy un problema evolutivo que resulta en el aumento de competencia ilimitada, bajada de precios constante y el mantenimiento de un negocio insostenible.

Suele ser un caso muy habitual por lo que veremos cuál es el motivo que hace que dicho modelo aún exista, cómo detectarlo y qué posibles soluciones que pueden haber al mismo.

¿Quién es el Fotógrafo Generalista?

Normalmente el fotógrafo generalista es aquel que hace un poco de todo, el que no tiene un mercado definido y que por querer abarcar mucho se abre a “muchas especialidades”. (sólo el término de ser especialista en muchas áreas es contradictorio ¿no?)

Un fotógrafo generalista se detecta rápidamente. Cuando le preguntan qué hace, simplemente responde que es fotógrafo, sin más. No hay un sector o una especialidad en la que destaque (o al menos su marca personal no lo demuestra).

Una de las principales características es que sus acciones no tienen como objetivo llegar a un cliente ideal definido. Por contra su mensaje puede llegar a muchos tipos de posibles clientes para ver el catálogo de productos y servicios que ofrece.

El fotógrafo generalista es también el que piensa que cuanto mayor sea el público al que se muestre el mensaje o la promoción de los servicios más resultados obtendrá. Esto es igual que pensar que la mejor opción para matar moscas es a cañonazos.

Y algo que puede que sorprenda pero que va en contra del negocio es que nunca rechaza a ningún cliente, sea como sea, pida lo que pida.

¿De Dónde Provienen los Fotógrafos Generalistas?

Los fotógrafos generalistas normalmente proceden, o son consecuencia, de un modelo de negocio que funcionaba hace algunas décadas atrás pero que actualmente está en crisis. Antes de la entrada de la era digital en la fotografía, el acceso al material, la formación y el equipo necesario para hacer funcionar un negocio fotográfico no estaba al alcance de todos debido al alto coste.

Es por eso que en cualquier ciudad había sólo unos pocos fotógrafos que tenían su estudio y por tanto tenían su monopólio particular. Para una ciudad de 100.000 habitantes si había 10 fotógrafos, cada fotógrafo podía tener una media de entre 5.000 y 10.000 habitantes a los que poder ofertar sus servicios sin nada competencia.

Con las premisas anteriores era normal que el negocio funcionaba. El fotógrafo no tenía que promover apenas sus servicios. La gente cuando necesitaba un fotógrafo simplemente acudía al que tenía más cerca y listo.  

En el momento en el que la profesión se democratiza, el coste del equipo va bajando, el acceso a la formación es más accesible y el hecho de que se pueda ver el resultado de una imagen segundos después de tomar la foto, facilita el poder probar más sin por ello encarecer el proceso.

¿Qué Problemas Pueden Enfrentar los Fotógrafos Generalistas?

Esta situación hace que haya muchos más fotógrafos nuevos al año deseando poder hacerse un hueco en el mercado. Cuando la oferta va creciendo la demanda ya no tiene tan claro a quién elegir y es aquí donde entra en valor lo que el fotógrafo hace para ganar el pulso a los otros fotógrafos competidores.

Es aquí donde el fotógrafo generalista sufre más. El ser tan polifacético ha pasado de ser una ventaja, o una buena fórmula de obtener ingresos de diferentes especialidades, a una desventaja. Ahora hay otros muchos fotógrafos mejores en cada una de las especialidades por separado.

El principal problema de tener muchos posibles servicios o productos a disposición es que probablemente no destaque en ninguno y eso hace que haya posible competencia en todos lados, incluso el primo fotográfico puede llegar a competir si se tomara la fotografía un poco en serio y se enfocara a un tipo de fotografía específico. Eso también hace que haya muchos fotógrafos baratos que pongan en peligro el negocio del generalista. 

Otro de los problemas es que al conocer otros tiempos en los que el vivir de la fotografía era más rentable, por no tener tanta competencia, ahora hace que toda esa falta de resultados se convierta en reclamaciones contra esos fotógrafos que han rebajado tanto el nivel de sus servicios que se ha producido una guerra de precios. Pero en realidad gran parte de culpa está en ellos mismos por no evolucionar.

[Tweet “Un negocio fotográfico que no crece o evoluciona está muerto”]

Posibles Soluciones

Si has llegado hasta aquí sin cabrearte, enhorabuena, eso significa que tu negocio te preocupa y quieres buscar soluciones. De nada vale seguir quejándose de lo que sucede a tu alrededor sin primero mirar hacia dentro.

Es por eso que creo que los que son proactivos en la búsqueda de alternativas a lo que ya se está haciendo y quieren evolucionar con su fotografía son los que tienen más probabilidades de éxito.

Creo que habrás intuido que la solución pasa por especializarse en lo que mejor hagas. Si eres fotógrafo generalista y haces muchas cosas estoy totalmente convencido de que hay alguna especialidad que te gusta más, o se te da mejor, o te sientes más agusto haciéndola. Es esa especialidad a la que le tienes que dar prioridad y en la que tienes que poner tus esfuerzos para que salga adelante.

Aunque puedas pensar que tus opciones de cerrar negocio se reducen porque habrá menos gente que solicite tus servicios, no te equivoques. Habrá menos solicitudes pero conseguirás cerrar mucho más que antes. Básicamente pasarás de ser medio bueno en todo a el mejor, o casi, en una o unas pocas especialidades (si son complementarias).

El ser fotógrafo especialista te permitirá definir mucho mejor el mensaje que empatice con tu cliente y que muestre tu conocimiento experto en la materia.

 

Vender Fotos por Internet, una Buena Forma de Generar Ingresos con tus Imágenes

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Hoy tengo el placer de presentarte a Carles, un apasionado de la fotografía que lo dejó todo para irse a Nicaragua a vivir de lo que le apasionaba. Nos contará su experiencia de cómo consiguió dejar su trabajo y poder hacer su sueño realidad con la ayuda de un negocio que parece tabú en habla hispana: vender fotos por internet.

Nos desvelará todos los errores que él cometió y los secretos de este negocio y, además, te lo pone fácil para que tú puedas seguir sus pasos. Sin más te dejo con Carles de fotodinero.com


Cómo la Vida me llevó a Vender Fotos por Internet

Vender fotos por internet se ha convertido en una rutina que me apasiona. Es el mayor motivo para coger mi cámara todos los días, practicar nuevas técnicas fotográficas y dedicar mi tiempo a lo que me gusta.

Hace ya mucho tiempo que decidí que no merecía la pena perder el tiempo en un trabajo convencional. Yo no estoy hecho para eso y dedicar mi vida a otra persona o a una empresa era lo más absurdo que podía hacer con ella. A los pocos meses de haber cumplido 18 años decidí que no volvería a trabajar para nadie. Renuncié a mi trabajo como informático en una empresa en Barcelona y me largué junto con un amigo a un voluntariado a Nicaragua.

Eso cambió mi vida, para siempre.

Más allá de que el choque cultural fue bestial, ver de cerca las necesidades reales de mucha gente hace que valores mucho más lo que tienes y te dejes de tonterías. Estuvimos varios meses en una zona rural del norte del país apoyando a la comunidad campesina de las comunidades, sin electricidad ni agua potable. Lo que hacía tenía un valor y generaba un cambio de verdad en la vida de aquella gente, eso fue lo que me cautivó de Nicaragua.

Por desgracia, con los años fui conociendo mucho mejor el funcionamiento de ONG’s y empresas de cooperación, la corrupción y la mala gestión de los fondos… Y me desligué de eso.

¿Quien Dijo que Llegar a Vivir de tu Pasión era Fácil?

Mi primera estancia en Nicaragua me cambió la vida, conocí lo que era viajar, tomar fotos y sentir la libertad de hacer lo que me diera la ganaLibertad, hasta que se me terminó el poco dinero que tenía ahorrado y tocó regresar a Barcelona de nuevo. Eso sí, con una visión del mundo muy distinta.

Hice algunas exposiciones con las fotos que había hecho durante mi estancia en Nicaragua y empecé a recoger dinero, con la intención de regresar allí, esta vez por mi cuenta. Me trasladé allí de nuevo, con intención de quedarme, pero esta segunda experiencia no fue como esperaba y terminé regresando de nuevo a Barcelona. Donde monté un pequeño negocio por temporada.

Trabajar para el gobierno –que es lo que hacen todos los autónomos en España– no me gustó nada. No tenía jefe, porque yo era el que tomaba las decisiones, pero el trabajo de mi sudor se lo quedaba otro y ni me parecía justo ni provechoso. Con lo que seguí buscando maneras de cambiar esa situación.

Entonces, allá por el 2011, un amigo que estaba estudiando publicidad me habló de que las grandes empresas publicitarias compraban fotografías e imágenes en unas páginas donde se vendían fotografías de fotógrafos amateurs. En seguida me interesó y empecé a indagar el tema.

De lo que me hablaba mi amigo era de lo que se conoce como Microstock.

vender fotos por internet

Vender Fotos por Internet y el Microstock

Las empresas de microstock son páginas web con enormes bancos de imágenes las cuales venden para uso publicitario o editorial a compradores de todo el mundo. Estas imágenes las producen fotógrafos, profesionales y aficionados, de cualquier rincón del planeta. Los creativos reciben una comisión por cada venta que el banco de imágenes o agencia de microstock produce.

Los fotógrafos, ilustradores o creadores de imágenes suben sus archivos en sus cuentas del banco de stock y este, previo control de calidad, se encarga de venderlas a los compradores, mayoritariamente agencias de publicidad de todo el mundo que necesitan nutrirse de imágenes rápidamente para sus campañas.

[Tweet “Lo bueno del microstock es que una misma fotografía puede venderse infinitas veces”]

La ventaja para los fotógrafos reside en que una vez subida la fotografía a su portfolio, una misma fotografía puede venderse infinitas veces sin necesidad de que le vuelva a dedicar ni un solo segundo más. Eso se conoce como ingreso pasivo. Lo que genera dinero repetidas veces de forma totalmente pasiva después de un trabajo determinado.

En aquel momento, nadie hablaba de ello en el mercado hispano hablante. Tuve que buscar referencias en lengua inglesa, donde sí que había muchos fotógrafos que se beneficiaban con la venta de sus fotografías. Lo que encontré me dejó sin palabras.

Comenzando a Trabajar, de Verdad,  para Vender Fotos por Internet

Fotógrafos que vendían miles de imágenes cada mes y que viajaban por el mundo tomando fotos para venderlas en las agencias de microstock, ganaban miles de dólares cada mes con ello. Aficionados que se pagaban el equipo fotográfico solamente tomando algunas fotos de vez en cuando… El mercado había tenido un auge enorme y, sin saberlo, yo estaba viendo justamente la cúspide.

El concepto del microstock y vender fotos por internet se popularizó y rápidamente entraron miles de fotógrafos de todo el mundo a competir por las ventas.

Lo mejor acababa de pasar, pero aún había mucho por hacer y el pastel era muy grande. Recoger una porción estaba al alcance de cualquiera que se lo tomara mínimamente en serio.

Así que me decidí y me puse en tarea. Hacer fotos para vender empezó a ser mi prioridad y obsesión. Tenía muy claro, si conseguía que una foto me produjera 1$ al mes, solamente necesitaba generar varias fotografías como esa para tener un resultado que mereciera la pena. Mi primer objetivo fue generar 100$ al mes al cabo de un año de estar subiendo fotografías cada semana.

Lo que no sabía yo en ese momento es que agencias de microstock había muchísimas, y la mayoría no servían para absolutamente nada, eran una pérdida de tiempo enorme e incluso algunas otras eran directamente una estafa. Por suerte, en estas segundas nunca llegué a entrar.

vender fotos por internet shutterstock
Estas son algunas de las fotos que Carles vende por internet en la agencia Shutterstock

Requisitos de las Imágenes para Vender Fotos Online

Cuando hablo con algún aficionado a la fotografía, muchas veces me dice que no se atreve a vender fotografías online porque piensa que, al no tener la última y mejor cámara del mercado, no produce fotografías suficientemente buenas para ser vendidas.

Seguramente ya lo sabes, pero déjame decirte una gran verdad, la Fotografía la hace el fotógrafo, la cámara solamente se encarga de plasmarla.

Claro está que con un mejor equipo fotográfico, podremos realizar mejores tomas. Pero, para vender fotografías online, no es necesario que dispongamos de una gran cámara. De hecho, conozco a varios fotógrafos que se dedican a vender fotos por internet y las hacen con su móvil.

[Tweet “Para vender fotografías online, no es necesario que dispongamos de una gran cámara“]

Absolutamente todas las cámaras del mercado actual tienen una resolución suficiente como para cumplir los requisitos mínimos de calidad que requieren las agencias de microstock.

Para que lo veas más claro, esto es lo que dicen las principales agencias:

“Aceptamos archivos JPEG y TIFF que tienen al menos 4 megapíxeles o más grande”

Creo que no hace falta añadir nada más, cuando tenemos a mano móviles y cámaras compactas con sensores de más de 20MP.

Etiquetado y Catalogación de las Fotos

Además de producir muy buenas imágenes, los que nos dedicamos a vender fotos por internet, tenemos que hacer que los potenciales clientes las vean. Necesitamos que nuestras fotos destaquen por encima de las de los demás.

El problema está en que quien muestra las imágenes no es una persona, sino un algoritmo informático que trata de ofrecer los resultados óptimos a las búsquedas del usuario que está buscando una determinada imagen para comprarla.

Las agencias de microstock funcionan igual que lo haría Google u otro buscador y que tanto nos trae de cabeza a los que tenemos una web o un blog. Todos queremos estar en los primeros lugares de los resultados de búsqueda y el buscador solo escoge, entre los miles de posibles resultados, a 10 agraciados que se llevarán la mayoría de las visitas.

Por suerte, en las imágenes el resultado es mucho más amplio y los compradores tienden a ver cerca de 100 imágenes antes de escoger a la elegida que comprarán, pero el sistema es el mismo. Hay que tratar de que el algoritmo nos muestre a nosotros antes que los demás.

Para tratar de conseguir esto, utilizamos palabras clave con las que etiquetamos a nuestras imágenes, además, catalogamos las imágenes por categorías o familias, para que los compradores sepan la temática general de las mismas. Hacerlo de la manera correcta o errónea condicionará en gran medida nuestro éxito a la hora de producir ventas o no.

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Subir Imágenes en el Momento Adecuado

Para que nuestras imágenes se muestren a los compradores, es muy importante también que las subamos en el momento adecuado.

El 80% de los compradores de imágenes de los bancos de Stock son clientes habituales del mismo. De hecho, la mayoría de ellos pagan unas suscripciones mensuales que les permiten descargar imágenes constantemente a un precio fijo.

Al tener tantos clientes recurrentes, los bancos de Stock tienen un problema: Necesitan renovar los resultados de búsqueda, enseñar constantemente fotografías nuevas a sus clientes para que estos no se aburran y cambien de banco de imágenes. Es justamente este factor el que hace que todavía sea muy interesante comenzar a vender fotos por internet.

Los fotógrafos que comiencen ahora tienen grandes oportunidades de vender fotos por internet frescas y nuevas frente a los que ya llevan más tiempo.

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Es por eso mismo que una buena estrategia para aumentar notablemente las ventas de nuestras fotos es crear un calendario de subida de las mismas, en el cual entendamos lo que se vende en cada momento y preveamos, con un tiempo determinado, las imágenes que vamos a subir para potenciar su presencia en los resultados de búsquedas durante el tiempo en que se vendan.

¿Te parece un lio? Con un ejemplo lo verás más fácil: La campaña de navidad se prepara unos meses antes de navidad, por decir un mes, en octubre. Pues lo que tenemos que hacer es subir las imágenes un poco antes de que se prepare la campaña. Para que en octubre nuestras imágenes navideñas sean las más frescas y ocupen las mejores posiciones en los resultados de búsqueda.

¿Por Qué Amarás Vender Fotos por Internet si lo Haces Correctamente?

Vender fotos por internet no trata solamente de generar dinero e ingresos pasivos.

Evidentemente que el objetivo principal es sacar una rentabilidad económica a nuestra pasión y al tiempo que le dedicamos a ello. El caso es que hay muchas otras motivaciones que solamente descubrirás una vez que estás produciendo imágenes para la industria del microstock.

Como te expliqué al comienzo de este artículo, generar fotos para vender online, para mi se ha vuelto algo rutinario con lo que disfruto. Salgo cada día con mi cámara y busco fotos que tomar, desde paisajes a detalles, comida, monumentos, plazas, gente…

Puedo practicar varias disciplinas fotográficas sabiendo que luego voy a conseguir sacar un rendimiento económico de ello. Poco a poco, afinas la vista y aprendes a sacar buenas imágenes de cualquier sitio, con lo que aumentas tus recursos fotográficos y aprendes muchísimo.

A lo largo de este tiempo, he realizado más de 60.000 fotografías, de muchísimas temáticas y situaciones. La mayoría de ellas ni siquiera las he revelado y posiblemente nunca vean la luz, otras sí que me han servido para vender fotos por internet y me generan ingresos pasivos desde hace mucho.

Pero la mayor satisfacción ha sido que he podido disfrutar, aunque solamente fuera por un pequeño momento, cada una de las fotos que he tomado.

Además, vender fotografías online me ha dado enormes alegrías con las que no contaba. Por ejemplo, la vez que me pagaron $500 dólares por un día de trabajo y es que resulta que después de tanto tiempo subiendo fotos, he conseguido generar el mayor archivo en venta del mundo sobre Nicaragua.

Donde vivo de manera estable desde hace unos años ;)

¿Qué Puedo Hacer con el Dinero que Gano Vendiendo Fotos Online?

Esta pregunta es también otro clásico entre los que quieren comenzar a vender fotos por internet. Y, en realidad, es de muy fácil respuesta:

Depende de lo que produzcas y de las expectativas que tengas.

Si piensas que vas a poder dejar de currar a la semana de estar produciendo fotos para vender online, déjame decirte que estás equivocado. Esto es una carrera muy larga y que solamente ganan los que persisten en ella. Aprender, mejorar y trabajar mucho, para ver como tus ventas se van produciendo y empiezas a ganar dinero con ello.

Primero vas a poder cobrar el mínimo establecido por las agencias de vez en cuando, pero poco a poco, verás que tus ingresos cada vez aumentan más rápido y llegará un día en que podrás cobrar tus regalías cada mes. A partir de ahí, es cuando vas a empezar a disfrutar económicamente de esto y te darás cuenta de que el esfuerzo ha merecido la pena y tiene su recompensa.

Con el dinero que gano cada año con la venta de imágenes online puedo pagarme varios meses de vacaciones cada año –con sus billetes de avión–, el equipo fotográfico “que quiero” y la formación que hago cada año. Soy de los que piensa que siempre hay que estar estudiando y que aprender de los que ya saben es la mejor opción.

vender fotos online

¿Aún No Piensas que Vender Fotos por Internet es Buena Idea?

Como en todo, el principio es un poco complicado y puede llegar a desesperarte. Persistir es una virtud que vas a necesitar si decides emprender este viaje en solitario.

Cuando creé fotodinero.com lo hice con la intención de ayudar a la comunidad de fotógrafos en lengua castellana. Compartir mis experiencias y generar debate alrededor de la venta de fotografías online.

Al poco de abrir el blog y ver que el tema ha tenido muy buena acogida, me di cuenta de que la mayoría de los fotógrafos que comienzan cometen los mismos errores. Todos tienen muchísimas dudas iniciales y eso termina frustrándoles. De hecho, muchos terminan abandonando incluso antes de haber realizado su primera venta.

Constantemente me llegan correos con las mismas preguntas e inquietudes.

Los que empiezan no saben:

  • cómo rellenar los datos fiscales,
  • cuales son las mejores agencias,
  • qué tipos de fotografía son las que más se venden,
  • cómo etiquetar las fotos de manera que aumenten las ventas,
  • el funcionamiento de las imágenes editoriales, fotografía con modelos, espacios públicos y su utilización…

Y es que el tema da para mucho y aprenderlo por cuenta propia es muy complicado. Eso lo sé bien por experiencia propia.

La Mejor Solución para Vender Fotos por Internet

Es justamente ésta la razón por la que hace unos meses decidí comenzar a escribir un curso donde enseñar todo lo que yo he aprendido durante estos años vendiendo fotografías online.

Este curso podrá ayudar a fotógrafos que quieran comenzar a vender fotos por internet. Si tú eres uno de ellos, el curso te guiará para que comiences a generar ingresos de la manera más rápida posible.

He estado 6 meses redactando, preguntando e involucrando a otros fotógrafos del sector. Finalmente he terminado un trabajo del que estoy muy orgulloso. Con esto, cualquier persona con nociones básicas de fotografía puede terminar vendiendo fotos online eficientemente. Tendrá recursos para nunca quedarse sin ideas y enfocándose en producir las mejores fotografías para vender:

Curso de iniciación a la fotografía de stock >>

¿Quieres tomarte en serio la venta de fotografías online y aprender de alguien que ya ha cometido todos los errores posibles?

Accede al curso y pruébalo, si una vez comprado piensas que no es para ti, te devuelvo tu dinero. Solamente quiero Happy Money. Así de simple.

7 errores en tus Ventas como fotógrafo, por los que pierdes clientes

¿Estás cansado de enviar presupuestos y que no te respondan? ¿Dedicaste mucho tiempo a alguien que parecía muy interesado y después de decirle tus precios desapareció?

El arte de las ventas es algo que muchos fotógrafos desconocen y si también te pasa a ti no te preocupes, no es tu culpa. Nadie nace sabiendo vender y al contrario de lo que puedas pensar, vender es algo que se puede aprender.

Aunque no te lo creas, “vender” es algo que hacemos habitualmente con nuestra pareja, nuestros hijos y nuestros amigos.

Lo que vamos a aprender a continuación es a detectar los principales errores que los fotógrafos cometen cuando se trata de vender su propio producto para que eso no afecte a tu negocio.

1.No te sientes a gusto “vendiendo”

¿Te has sentido incómodo cuando pensabas que estabas vendiendo? ¿Crees que no sirves para vender? ¿O directamente no te gusta vender?

¿Y si te digo que la mayoría de veces que vendes lo haces en acciones de tu día a día? Todo el mundo vende consciente o inconscientemente en su día a día. Cuando convences a tus amigos para ir a un restaurante que te gusta mucho, y no a otro que les gusta a ellos, les estas “vendiendo” la idea.

Te invito a que cambies el chip y a sustituir la palabra vender por ayudar. Como creador de imágenes, capturador de momentos y contador de historias mediante fotografías, tienes una habilidad que tus clientes no tienen. Por tanto les estás haciendo un favor al ofrecerles tus servicios.

2. No hables tanto y ¡escucha!

Si hablas demasiado corres el riesgo de terminar hablando solo. Para evitarlo es fundamental que tengas preparada una pequeña estructura de cómo quieres que la conversación transcurra.

Cuando tengas una reunión en persona con alguien interesado en tus servicios, deja que hable, que te cuente sus problemas y objetivos. Sobre todo pregunta mucho y escucha bastante.

Haz preguntas relevantes e intenta descubrir cuales son sus necesidades. Si siente que le entiendes, podrá dar el siguiente paso y así contratarte para que le soluciones su problema.

Aprender a escuchar para vender más es algo que puedes mejorar aqui >>

3. No transmites los beneficios de tu producto.

Esto es muy común entre fotógrafos. Habitualmente hay un empeño en pensar como una foto es buena por su resultado técnico. Centrar el discurso para vender tus fotografías en la cantidad de megapíxeles a la que es capaz de disparar tu cámara es un error.

A veces una foto simple que transmita a la perfección la personalidad de tu cliente habla mucho más alto que toda la jerga técnica. O tal vez lo que quiere alguien con una sesión de fotos es verse mejor, elevar su autoestima. Piensa en tu producto como un solucionador de los problemas de tus clientes.

Tu cliente no es fotógrafo, sólo quiere que tus fotos expresen lo que él tiene en la cabeza. Cuanto más te acerques a esa visión, y mejor sepas transmitirlo a priori más clientes cerrarás.

4. No eres tu mejor cliente

A la hora de conversar con un potencial cliente sobre tu servicio debes ser capaz de hablar como si fueras tu mejor cliente. Con esto quiero decir que no hay que caer en el egocentrismo ni en la prepotencia, pero si tu producto es bueno ese potencial cliente lo debe saber.

Seguramente ya tengas muchos buenos comentarios de tu trabajo de clientes satisfechos. A veces es tan fácil como reproducirlos ante un potencial cliente para darle la seguridad mediante la prueba social.

Cuando hablas genuinamente de tu producto como algo que ha ayudado a otras personas a sentirse mejor, notarás que hablas con pasión y sinceridad tal y como si tu hubieras sido tu mejor cliente.

5. No confías en tu producto

Tener un buen producto detrás de toda una estructura de venta es fundamental. Estoy seguro de que después de tantas horas de formación, práctica y sacrificio han valido la pena para tener un buen portfolio, ahora es hora de demostrarlo.

Piensa que tu fotografía es el remedio perfecto para tu potencial cliente, ese que ya se ha interesado por tu producto. Ofrecer una visión general de lo que tu producto puede hacer por ese cliente le dará seguridad y terminará comprando.

A veces resulta que ofrecemos dentro de nuestros productos o servicios que no las ponemos en valor y ni sabemos que podrían ser un factor diferencial de nuestra competencia. Estudia muy bien tu producto y el de tus competidores para sacarle el máximo provecho a los beneficios que ofreces.

6. No eres paciente y das tu precio al principio

Supongo que ya te habrá pasado más de una vez. Alguien te pide un presupuesto por email, tu se lo das y nunca más vuelves a tener respuesta.

Si alguien llega a tu web porque ha visto tus fotos, por muy buenas que sean, tienen que saber mucho más que eso antes de contratarte.

Lo ideal sería llevar a un prospecto por email a una conversación telefónica y a ser posible a una reunión presencial. Una vez con el potencial cliente cara a cara debes transmitirle todo el valor de tu trabajo y sólo así verá tu precio como una inversión y no como un gasto.

7. No estás preparado para escuchar objeciones

Imagina que llega el momento, te reunes con tu potencial cliente, está casi convencido, pero tiene las últimas dudas y es esta la prueba de fuego.

Y de repente llegan las temidas objeciones: “Tu precio es muy caro”, “Tal fotógrafo me lo hace más barato”, “¿No me puedes hacer un descuento?”

En ese punto de la venta el precio debería ser el menor de tus problemas pero debes ser capaz de responder todas esas objeciones que tu potencial cliente deba tener.

Puedes creer que cada prospecto puede venir con sus propias objeciones, pero detrás de toda pregunta incómoda hay muchas respuestas, sólo hay que tener conciencia de ellas y crear una estructura paso a paso para salir con un cliente cerrado después de cada reunión.

Si aún no sabes cómo estructurar el proceso de ventas, seguramente estés perdiendo muchos clientes por el camino.